Generalmente los niños y adolescentes muestran su preferencia por los dispositivos móviles, ya que estos equipos les facilitan entre otras actividades mantenerse en contacto con sus amigos, hacer nuevas amistades, jugar en línea y conectarse a Internet. El hecho de que las personas mayores no usen intensivamente los dispositivos móviles no debe convertirse en un impedimento para que cumplan el rol de orientadores de los más pequeños en el uso adecuado de las tecnologías.

Es muy importante que los padres conozcan cuales son las principales amenazas a las cuales se pueden enfrentar los más pequeños de la casa. Se pueden resaltar entre las más frecuentes las siguientes: sexting (recibir o enviar imágenes o videos sugerentes), ciberbullying (insultos o amenazas a través de plataformas digitales), grooming (llamadas o SMS de adultos desconocidos con la intención de conocerlos y generar un vínculo emocional con el niño para eventualmente abusar de él), ser víctima de un fraude al pagar por la descarga de una aplicación, recibir publicidad no deseada, la adicción al uso del dispositivo y el acceso a contenidos inapropiados. Lo que agrava muchas veces la ocurrencia de estos fenómenos es que la percepción de los adultos es diferente a la realidad en la que se encuentran los menores.

Para enfrentar los riesgos antes mencionados se enumeran los siguientes diez consejos que deberían ser puestos en conocimiento de los menores:

  1. Establecer un vínculo de confianza entre los padres y los hijos, para establecer un canal de comunicación y de esta forma se puedan conocer los hábitos y preferencias al utilizar los dispositivos móviles.
  2. Dejarles claro cuáles son los lugares  permitidos para utilizar el dispositivo, el tiempo durante el cual se puede utilizar y que puede hacer durante ese tiempo.
  3. Toda la información almacenada en el smartphone: fotos, videos, mensajes puede volverse pública en Internet. Es muy importante hacerles hincapié en la importancia de mantener los datos en privado, para no perder el control sobre los mismos.
  4. Al utilizar el dispositivo, no molestar o insultar a otros. Ya lo dice el conocido refrán: No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti.
  5. A los mensajes o llamadas de origen desconocido crearles la conciencia de no responder. Si se considera importante deben hacérselo conocer a una persona mayor.
  6. Cuando se utilice el dispositivo móvil para una compra o realizar la descarga de alguna aplicación debe estar acompañado de un adulto para estar seguro de cómo funciona el proceso.
  7. Para ubicarse la opción GPS del dispositivo es muy útil, pero esta se debe utilizar con precaución ya que al mantenerlo siempre encendido permitiría que a través de las redes sociales puedan saber la ubicación del menor.
  8. El sistema operativo y las aplicaciones del dispositivo móvil deben mantenerse actualizadas al igual que en su computadora personal.
  9. En los ambientes móviles también están presentes las aplicaciones maliciosas. Además del uso de sistemas para la protección de los datos (antivirus), no se deben descargar aplicaciones de sitios no oficiales y antes de instalar cualquier aplicación es necesario tener en cuenta que permisos son solicitados.
  10. Al conectarse a redes WiFi o Bluetooth es una muy buena práctica tener precaución para evitar ataques a la información contenida en el dispositivo. Igualmente, cualquier conexión por estos medios debe estar protegida con contraseña.

Cuando se usa un dispositivo móvil no debe olvidar que una protección eficaz se logra conjugándola con la tecnología que lo proteja y la mezcla de sentido común y responsabilidad.

Fuente: ESET Latinoamérica Laboratorio