Según las condiciones del servicio de iTunes, ese que generalmente ningún usuario lee, a los usuarios sólo se les permite “adquirir o alquilar una licencia de contenido digital” (en términos más cortos), se le “presta” el contenido de las canciones en lugar de ser dueños de ellas por completo. Según estos términos todas esas canciones, y también las películas, libros y aplicaciones que un usuario del servicio ha comprado a lo largo de los años no son realmente suyos, por lo que, con esta regla cualquier biblioteca de música amasada así sería inútil cuando el dueño muera, no podrá legar este contenido a familiares, amigos o a quien quiera.

Los términos y condiciones de la compañía Apple para iTunes están plasmados en un largo y exhaustivo documento que los usuarios deben suscribir antes de descargar contenido, pero se reitera otra vez que muchas personas no se molestan en leer.

Específicamente en lo relacionado con la música, en términos simples, el documento establece que cuando se compran canciones en iTunes se está pagando por la licencia para escuchar las canciones a través de su iPhone, iPod u otro dispositivo de Apple o en computadoras con sistema operativo Windows, pero que no está propiamente comprando la música.

Apple limita el uso de la música digital a los dispositivos de Apple usados bajo la cuenta de iTunes del usuario. También la compañía prohíbe a sus usuarios descargar canciones en más de 10 dispositivos o que pasen más de siete veces a un disco una lista de reproducción. Apple puede congelar las cuentas de los usuarios si sospecha que comparten canciones con otros.

Esto se hace más notorio después de que una noticia algo vieja, pues fue publicada el pasado 2 de Septiembre en su versión digital por el periódico británico The Sun, la cual si se confirma, sería una noticia bastante interesante: pues el actor de filmes de acción de 57 años Bruce Willis tiene la intención de tomar acciones legales contra la compañía Apple por los derechos después de su muerte de sus compras digitales hechas en iTunes y que conforman su colección de música.

El actor quiere que todo este contenido digital de canciones, películas, libros y aplicaciones que ha comprado a lo largo de los años legarlas a sus hijas Rumer, Scout y Tallulah.

Entre otras cosas Willis ha pedido a asesores de establecer alrededor de esta regla un fideicomiso que sostiene sus descargas, las cuales al parecer incluyen clásicos desde los Beatles hasta Led Zeppelin.

La estrella de acción también está apoyando movimientos legales para aumentar los derechos de los usuarios que descargan contenido digital.

Chris Walton, un especialista en bienes de Irwin Mitchell, dijo a un periódico: “Mucha gente se sorprenderá al saber que todas las canciones y los libros que han comprado en los últimos años en realidad no les pertenecen”.

Además agrego que: “Es natural que Usted quiera pasarlas a un ser querido.”

Traducción: Velcro

Fuente: The Sun